Con esto último quiero hacer reflexionar sobre la importancia de verificar la veracidad de los hechos que escuchamos, escuchar todas las versiones posibles de una misma historia; para sacar nosotros nuestra propia conclusión
Si Bien se escuchan muchas historias, algunas asombrosas, lo cierto es que no todas son ciertas
Podemos ver una estrecha relación entre las diferentes creencias de las civilizaciones antiguas, innegablemente, todas se han asociado de una u otra manera la muerte, la divinidad y la vida eterna con las estrellas.
En algunos casos la Luna a jugado un papel fundamental en sus creencias, y de alguna manera es asociada con su visión del más allá. Podría asumir que en algunos casos, incluso ha sido temida, como para aquellos humanos que decidieron sacrificar 140 niños a la Luna
Innegablemente han conocido, o han intuido la estrecha relación que la vida en la tierra guarda con la Luna, quizás han exagerado un poco sus efectos o poder. Pero, indiscutiblemente se han encontrado más en sintonía no solo con el ambiente que les rodeaba, sino con las fuerzas del Universo que cualquiera de las civilizaciones modernas
Pero surge una nueva Incognita. ¿Realmente vivimos alguna influencia de la Luna como lo sugerían las antiguas civilizaciones?